Transporte y ciudades sostenibles, una mirada hacia el futuro
Conozca los detalles de la clase virtual dictada por Luis Ángel Guzmán y Olga Lucía Sarmiento.
4/9/2020
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Las ciudades sostenibles están en el centro de la Agenda 2030. Además de la creciente urbanización mundial, en las ciudades se toman decisiones que impactan a los ecosistemas estratégicos para la vida del planeta. En la quinta clase virtual complementaria al MOOC sobre los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) en América Latina y el Caribe, Luis Ángel Guzmán y  Olga Lucía Sarmiento, profesores de la Universidad de los Andes, hablaron sobre cómo el transporte  incide en la calidad de vida y sostenibilidad de las ciudades. 

Felipe Castro, director (e) del Centro ODS para América Latina y el Caribe de la Universidad de los Andes (CODS), presentó a los invitados e invitó a los espectadores a inscribirse, de forma gratuita, en el MOOC sobre los ODS en la región, el cual ofrece información relevante sobre la Agenda 2030 y profundiza en temas clave como los bosques, las ciudades sostenibles y la superación de la pobreza. 

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En esta ocasión, Luis Ángel Guzmán, profesor de la Facultad de Ingeniería y especialista en transporte urbano presentó, en compañía de Olga Lucía Sarmiento, profesora de la Facultad de Medicina y PhD en epidemiología, una exposición sobre los debates actuales del transporte urbano en las ciudades, haciendo énfasis en Bogotá. 

Para empezar, el profesor Guzmán planteó la siguiente pregunta: ¿Es el desarrollo sostenible urbano una utopía en nuestras ciudades? Para muchas personas, señaló, este desarrollo debe incluir al transporte, la cultura, la participación ciudadana, la seguridad, el manejo de los residuos, entre otros temas que atraviesan la vida cotidiana en las ciudades. En las metas de la Agenda 2030, agregó el profesor, está mejorar la  calidad del aire y el acceso a zonas verdes, espacios públicos y bienes esenciales. 

En América Latina se han desarrollado algunas estrategias para alcanzar estas metas, como las ciclovías recreativas, la construcción de cables aéreos y la implementación de políticas e infraestructura para bicicletas y peatones. Actualmente, dijo Guzmán, la mayoría de personas en las ciudades están inconformes con el transporte y buscan calidad y eficiencia en sus viajes. 

No obstante, muchas de esas personas se aferran a los siguientes seis mitos que presentó el profesor Guzmán: la creencia de que construir más vías solucionará la congestión; la incapacidad para darse cuenta de que un siglo de construcción de carreteras no ha podido solucionar la congestión; suponer que manejar debe ser barato; la certeza de que los cambios para mejorar la seguridad en las calles serán catastróficos; la comodidad relativa con las emisiones de gases efecto invernadero y con las cerca de 6.800 muertes anuales por tráfico en Colombia y, por último, la confianza en que los carros sin conductor solucionarán la congestión.

Estos mitos han dificultado que los gobernantes les den un giro a las políticas públicas hacia el desarrollo sostenible. También, agregó, muchas personas se han aferrado a la idea de la movilidad eléctrica que, si bien mejora la calidad del aire, puede mantener la congestión en las mismas proporciones. “Si seguimos centrados en pensar en la movilidad individual, teniendo ciudades densas con grandes desequilibrios territoriales y poca infraestructura, vamos a tener siempre la imagen de la congestión”. 

El profesor propuso cambiar el pensamiento de que una persona está “atrapada en la congestión” por la que la persona “hace parte de la congestión y la está generando”. En Bogotá, Medellín, Barranquilla, Cartagena y Cali, por ejemplo, ha aumentado paulatinamente la venta de carros y motocicletas entre 2007 y 2018.

El aumento de vehículos particulares no solo empeora la contaminación del aire, sino que le suma más tiempo a los viajes. No obstante, en las principales ciudades del país la mayoría de viajes se hacen en transporte público, como lo demuestra la siguiente gráfica: 

“Y aunque vemos que en nuestras ciudades la inmensa mayoría de personas se siguen moviendo en transporte público o en modos no motorizados, no podemos concluir que nuestras ciudades son muy sostenibles, pues existe una falta de acceso al transporte público en muchos lugares y hay muchas personas que por accesibilidad o asequibilidad no pueden usar el transporte público”, señaló Guzmán.

Según Guzmán, es importante cambiar el paradigma de mover vehículos y pensar en las personas, pues en cuanto al espacio, los automóviles y las motos ocupan el 41.7% del área, mientras que el Transmilenio solamente el 1.6% del área y los buses el 19.6% .  Uno de los obstáculos que es necesario revisar es el costo del transporte público pues, por lo menos en Bogotá, el expositor mostró que el incremento real del salario mínimo ha sido del 30.6%, mientras que el de las tarifas de Transmilenio ha sido de 31.6%. Y al tener en cuenta que miles de personas trabajan en la informalidad y ni siquiera obtienen el salario mínimo, las brechas de acceso se hacen mayores.

Posteriormente, la profesora Olga Lucía Sarmiento habló sobre el potencial que tienen ciertas iniciativas como las ciclovías para mejorar la sostenibilidad en las ciudades. América Latina, señaló, es un referente mundial por este tipo de estrategias. Durante la pandemia del coronavirus, el uso de la bicicleta ha tenido un protagonismo importante al ser un medio de transporte seguro. De acuerdo con Sarmiento, en 93 ciudades de 20 países del mundo se han implementado estrategias como las ciclovías temporales.

De hecho, la expositora mostró que en un día normal de Bogotá se violan las recomendaciones de las OMS en relación a la calidad del aire  en niveles incluso 13 más altos que durante las ciclovías.  Por otro lado, iniciativas como la construcción de cables aéreos, los cuales se popularizaron en 2004 en Medellín, son ejemplos de movilidad sostenible y limpia. Estos cables, los cuales se han popularizado en las poblaciones vulnerables, han generado beneficios en aspectos concretos como el tiempo de transporte y han sido útiles para mejorar el hábitat en los barrios. 

Para el profesor Guzmán, en lugar de pensar en modos de transporte que lleguen más rápido, se trata de pensar y formular proyectos de transporte que mejoren la calidad de vida de las personas, pensando no solamente en los tiempos, sino en la contaminación y en la salud de las personas. El ODS 11, sobre ciudades sostenibles, está relacionado íntimamente con los ODS 3 y 10, sobre salud y desigualdad, respectivamente. 

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En este sentido, vale la pena revisar los lugares en donde están concentradas las ofertas de servicios como la salud, la educación así como los bancos, pues estas ubicaciones inciden directamente en los desplazamientos de las personas en las ciudades. Con la pandemia del coronavirus, ha quedado demostrado que se pueden implementar algunas estrategias para  mejorar la movilidad, como la creación de nuevas ciclorrutas así como los horarios escalonados. 

Para terminar, el profesor Guzmán hizo las últimas recomendaciones: “tener como prioridad a las poblaciones vulnerables; proveer accesibilidad segura, confiable y asequible a las oportunidades que brinda la ciudad; dar prioridad a los sistemas de transporte público; cobrar los costos sociales a los modos de transporte menos sostenibles y diseñar las ciudades para las personas”.

Para ver la clase virtual, haga clic aquí: 

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