Hamburguesas a base de grillos y otras propuestas para mitigar el cambio climático
Conozca todos los detalles del más reciente webinar del Centro ODS en el marco de la campaña Solve Climate by 2030.
15/4/2021
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Mientras la humanidad enfrenta una crisis ambiental en la que el calentamiento global es protagonista — y a la que se suma una pandemia mundial que ha dejado 2.97 millones de muertos —, miles de  jóvenes alrededor del planeta están impulsando iniciativas para cambiar el rumbo del desarrollo del ser humano, buscando nuevas salidas para proteger a la naturaleza. 

Como parte de la estrategia Solve Climate by 2030, la cual ha logrado que más de 100.000 estudiantes se reúnan alrededor del mundo para discutir posibles salidas a la crisis climática, el Centro ODS organizó el webinar “Del salón a la acción: experiencias de estudiantes en América Latina trabajando por el cambio climático”, en el que participaron cinco jóvenes que están impulsando proyectos para mitigar y adaptarnos al cambio climático.

En la introducción del evento, Felipe Castro, director del Centro ODS, explicó que la década que estamos viviendo será trascendental para el futuro de la humanidad. El incremento de la temperatura global en más de dos grados celsius, por ejemplo, puede afectar seriamente a los ecosistemas y alterar la vida de miles de especies. Soluciones para transitar hacia energías limpias que reduzcan al máximo la emisión de gases de efecto invernadero, por ejemplo, son claves para esta década. Y en todo este proceso, agregó Castro, los jóvenes son actores cruciales por todas las acciones que han impulsado para que el medio ambiente tenga un lugar central en la agenda global. 

Los proyectos 

El primer expositor fue Juan Sebastián Muñoz, estudiante de Ingeniería de Alimentos de la Fundación Universitaria Agraria de Colombia y quien está trabajando en un modelo de producción entomófaga, es decir, de alimentos basados en insectos, centrando su estudio en el uso de grillo domestico para hacer carne de hamburguesa. De acuerdo con Muñoz, el uso de insectos puede ser una alternativa para disminuir fenómenos que generan serios problemas de degradación ambiental, como la deforestación. 

Según el expositor, y con base en datos del Ideam, la ganadería es la cuarta causa de contaminación de carga a nivel nacional y en departamentos específicos, como Antioquia, por el aumento del hato ganadero se ha perdido hasta el 60% de los bosques. La mayor cantidad de deforestación en este departamento, por ejemplo, se presenta por acondicionar la tierra para actividades ganaderas. Teniendo en cuenta este problema, Muñóz comenzó a trabajar en un proyecto sobre el desarrollo de una hamburguesa suplementada parcialmente con harina de grillo doméstico (Acheta domesticus) en la ciudad de Bogotá. 

Muñoz presentó algunos datos interesantes: mientras que el requerimiento diario en agua para la crianza de bovinos es en promedio de 8.000  litros, para los insectos es de 1.200. Por otro lado, para el ganado se requiere un espacio de un millón de metros cuadrados para generar una producción macro de carne bovina, mientras que para la producción macro  de alimentos provenientes de insectos se necesitan alrededor de 160.000 metros cuadrados. Por otro lado, la hamburguesa de res comercial tiene alrededor de 13,7 gramos de proteínas  mientras que la hamburguesa con base en el grillo tiene 14,68 y es superior en fibra, sodio, lípidos, entre otros. 

En segundo lugar, Daniela Rodríguez, creadora de Bahía Project, el cual vincula el arte con el cambio climático, habló sobre cómo se han explorado las posibilidades conceptuales y narrativas del activismo juvenil, generando una conexión sensorial con los espectadores para llegar a una sensibilización distinta sobre el cambio climático. Para Rodríguez, el arte es fundamental para que la sociedad se involucre con los problemas derivados del cambio climático y por eso, por ejemplo, desde 2019 han documentado a través de video y sonido algunos de los efectos de la crisis climática con una narrativa que pone al ser humano como una especie que depende de la naturaleza, y no apartado de ella. 

En tercer lugar, Paolo Alain Cruz, director de proyectos del Movimiento Peruanos sin Agua, contó que desde 2004, con un grupo de jóvenes, han buscado estrategias y tecnologías para generar agua, como capturar el agua de la neblina, del subsuelo, entre otros, buscando beneficiar a 120.000 familias. Según Cruz, en el mundo solo existe un 2.7% de agua dulce, por lo que  “poco a poco el agua que es de consumo humano va a desaparecer, y sin agua no vamos a tener medio ambiente”. En Cuzco, donde han trabajado con las comunidades locales, están buscando una estrategia de recarga hídrica a través de diferentes sistemas, como el atrapanieblas. También están trabajando con las cochas, que son una depresión natural del terreno que contiene el agua de las precipitaciones.

De otro lado, Victoria Mora Motta, estudiante de Derecho en la Universidad de los Andes y analista jurídica de la declaratoria de Emergencia Climática en Bogotá, habló sobre la importancia de fortalecer el monitoreo al cumplimiento de los instrumentos climáticos. En su caso de estudio particular, Mora analiza la declaratoria de emergencia climática en Bogotá, evaluando las acciones preventivas y considerando las “cargas inequitativas climáticas”, pues muchas veces no se incluyen los principios de justicia climática y derechos humanos en estos instrumentos jurídicos

A través de la creación de un observatorio de instrumentos relativos al cambio climático se están analizando la efectividad de los instrumentos climáticos y han evidenciado cómo muchas autoridades políticas se comprometen pero no logran cumplir las metas que plantean. La declaratoria de emergencia climática de Bogotá, vigente desde diciembre de 2020, será un caso importante para analizar el verdadero alcance de este tipo de medidas, las cuales ya han sido utilizadas en marcos globales, empresariales y educativos, pero ha hecho falta veeduría para ver los alcances de su implementación.

Por último, Jhoan Manuel Hernández, gerente de desarrollo sostenible en Agropecuaria Aliar, explicó cómo desde el sector privado se ha trabajado para reducir la huella de carbono en diferentes actividades. El expositor explicó, a manera de ejemplo, cómo en las plantas de tratamiento o en actividades como la ganadería se pueden aprovechar recursos para reducir emisiones y mitigar impactos.  En Aliar, él se se ha concentrado en la implementación de biodigestores para la reducción de huella de carbono y provisión energética 

En su experiencia, por ejemplo, ha encontrado como las prácticas de compostaje rico en nutrientes sin el uso de fertilizantes químicos ayuda al balance nutricional e hidrológico. Un punto clave es aprovechar toda la cadena de valor para que los nutrientes se reincorporen a los cultivos, por ejemplo. Actualmente, señaló, las industrias están buscando disminuir su huella de carbono o su huella hídrica generando planes que no generen deforestación o desechos que no son renovables. 

Reflexiones finales 

Al finalizar el webinar, los expositores hablaron sobre la necesidad de impulsar estrategias ciudadanas y educativas encaminadas a mitigar el cambio climático. Para Paolo Alain Cruz, por ejemplo, en Perú hace falta un impulso desde la academia para que la ciudadanía tome conciencia sobre el cambio climático. Teniendo en cuenta ese vacío en la academia,  él decidió unirse al proyecto de crear una ONG que busque soluciones para proveer de agua a las comunidades que, en un futuro cercano, pueden padecer de estrés hídrico. 

Frente al punto de la academia, Sebastián Muñóz aseguró que en los currículos de las carreras relacionadas con el medio ambiente hace falta profundizar en las consecuencias de las crisis climática, por ejemplo en los efectos que tiene el calentamiento global en los océanos. De otro lado, hace falta difusión sobre las alternativas nutricionales que mitiguen los efectos del cambio climático. Actualmente, señaló, hay más de 2.000 especies de insectos comestibles y el sector privado podría impulsar este tipo de iniciativas. 

Por otro lado, para Daniela Rodríguez es clave incluir al Arte en este tipo de debates, pues existe una falsa percepción de que los diferentes tipos de arte están alejados de la ciencia y que son áreas del conocimiento opuesta. Desde la Ingeniería, el Diseño, la Ciencia Política y otro tipo de carreras, dijo, se puede incentivar la participación del Arte para generar conciencia frente a un problema que es transversal a todas las disciplinas.

Victoria Mora, por su parte, habló sobre la necesidad de reconocimiento de lo que se está haciendo desde las comunidades y los movimientos sociales, pues allí están presentes propuestas muy interesantes para enfrentar la crisis climática y que fácilmente podrían llegar a ser políticas públicas. Por eso hizo un llamado a los jóvenes en todo el mundo a impulsar y hacer públicas sus propuestas para pasar de la formulación y las ideas a la acción por el clima. 

Por último, Jhoan Manuel Hernández, dijo que el sector privado y las industrias deben entender que los procesos que desarrollan son totalmente vinculantes con la vida de los ecosistemas y si cambia el comportamiento de las industrias y se impulsan nuevas políticas públicas enfocadas en la protección del medio ambiente, seguramente la sociedad se estará encaminando hacia un mejor vivir. 

 

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